Carlos Bravo: “Hay muchos promotores que son unos estafadores y se aprovechan de las bandas de chavales que están empezando”

Carlos Bravo (derecha) junto a Marcos (izquierda), fundadores de Mad Fuzz / Instagram @carlvravo

Carlos Bravo (derecha) junto a Marcos (izquierda), fundadores de Mad Fuzz / Instagram @carlvravo

Carlos Bravo es un joven madrileño que no para de trabajar ni un solo segundo en su pasión: la música. Si has acudido en los últimos años a algún concierto underground lo más seguro es que te lo hayas encontrado en la taquilla, junto al técnico de sonido o incluso encima del escenario. Tras pasar por varias bandas de relativo éxito lanzó junto a un socio Mad Fuzz, una humilde promotora de conciertos dedicada exclusivamente a la música emergente y que actualmente es el referente en la capital en cuanto a esta corriente se refiere. Carlos, bajista por pasión y promotor casi por casualidad, recibe a los grupos y artistas en su sala de ensayo y habla con ellos de sus necesidades como músicos. Después de esto se pone a trabajar para ofrecer a las bandas actuaciones en directo con unas condiciones inmejorables y en salas de primer nivel. Sin duda alguna Mad Fuzz es uno de los pilares fundamentales que sustenta la escena emergente madrileña y siguen apostando por los conciertos a la vieja usanza. Cuando puede se sigue subiendo a los escenarios para darlo todo en las cuatro cuerdas, pero mayoritariamente se mantiene entre bambalinas y muy alerta para que todos los conciertos que están bajo su sello salgan bien. Hoy nos recibe sentado en un taburete de batería en su sala de ensayo, por la que tanta gente ha pasado ya y que huele a puro rock and roll, para hablar con él sobre su trayectoria en este ambiente y sobre sus proyectos.

Pregunta. Supongo que ya estará acostumbrado a pasar mucho tiempo en salas de ensayo como esta. ¿Empezó muy joven en mostrar interés por la música y el mundo que la rodea? ¿Qué fue el detonante?

Respuesta. Recuerdo que con 8 años ya me interesaba la música y empecé a grabar mis primeras “maquetas” en un dictáfono de mini cinta que me regaló mi tío. A mí de pequeño me dio muy fuerte por el rap, quizás el detonante fue un novio de mi hermana que me puso el disco Madrid Zona Bruta de CPV en una versión pirata del Pro Evolution Soccer y flipé con eso. Además, me iba con amigos más mayores que yo así que tuve una madurez musical muy por encima de la de la gente de mi edad. A los 12 años ya estaba auto-editándome mis discos de forma bastante profesional para los medios que tenía.

P. ¿Qué géneros musicales siguieron a ese interés suyo por el rap?

R. Poco a poco me empecé a interesar más por el rock ya que estaba cansado de la “simplicidad” musical del rap y en el 2010 monté mi primera banda de rock. Ya en 2014 la cosa se puso más seria y fue cuando empecé a montar conciertos, hacer tareas de booking, etcétera. Visto que nadie iba apostar nada por mi banda me puse yo a hacer todo. P. ¿Me podría contar un poco más sobre este primer grupo que menciona? R. Realmente mi primer grupo se llamaba RDC, pero era un grupo de rap que monté en 2008. Antes ya había hecho alguna cosilla, pero fue mi primer proyecto musical claro. Centrados en el rock, que es la música que hago ahora mismo, mi primera banda, y la que te he mencionado antes, la monté en 2010 y es Malos Trapos. Aún estoy en activo con ellos.

P. ¿Qué recuerdos tiene del principio de Malos Trapos?

R. Recuerdo que en los ensayos se hacía de todo menos ensayar y que no teníamos ni idea de nada, pero lo pasábamos genial… La inocencia de la adolescencia es cojonuda, fueron días maravillosos y tengo cada ensayo grabado en mi cabeza.

P. Actualmente forma parte del grupo CIVES. ¿Cómo nace esta banda?

R. CIVES surge en 2018. Fui a ver un concierto de Supalama y me encontré con Ángel Rojas, el batería de Círcinus. Por aquellas fechas yo ya había terminado con el proyecto de Cassandra y Ángel se acababa de volver de Venezuela y había dejado Círcinus. Estaba bastante quemado, pero a un batería como Ángel no se le puede decir que no… ¡Y eso que después de poco tiempo se fue a Filadelfia por trabajo! Luego se quedó con su sitio Josu, nuestro actual batería.

Carlos Bravo en directo junto a su grupo CIVES / Instagram @carlvravo

Carlos Bravo en directo junto a su grupo CIVES / Instagram @carlvravo

P. Junto a ellos usted ha estrenado hace poco una versión del conocido “Bella Ciao”, ¿cuáles son sus planes a largo y corto plazo con CIVES?

R. Como bien dices acabamos de sacar una versión de “Bella Ciao” y en breve estrenaremos nuestro primer single original. No pido nada. Antes de fin de año empezaremos a grabar nuestro primer EP y ya tenemos compuesto el siguiente. La idea es empezar a sacar material sin parar y moverlo bien por todos los medios, luego los

P. Me gustaría saber qué música internacional escucha actualmente.

R. Yo escucho de todo. Ahora mismo los que más me influyen son King Gizzard and the Lizard Wizard, Queens of The Stone Age, Viniloversus y Demob Happy. Pero también llevo meses muy metido en el tango y la canción tradicional mexicana.

P. ¿Y qué tienen que tener que le atraiga?

R. Pues muy simple. Solo pido tres cosas: buenas canciones, una estética potente y un discurso muy cuidado.

P. Hablemos sobre su promotora. ¿En qué momento surgió la idea de montar Mad Fuzz?

R. Pues como te digo. En 2015 tocaba en Cassandra y ningún festival nos llamaba, así que decidimos montar nuestro propio festival con bandas amigas. Tras hacer varios eventos y ver que funcionaban bien me alié con Marcos (batería de Los Ramblings y Alien-Dude) para hacer todo más organizado y montar una especie de “asociación cultural” que apoyará la escena emergente de nuestra ciudad de una forma honesta y directa.

P. ¿Qué funciones realiza usted exactamente dentro de la promotora?

R. Entre Marcos y yo hacemos todo. Somos promotores de conciertos, programadores de sala, hacemos de intermediarios entre grupos y salas, llevamos las redes sociales, hacemos el diseño de carteles, la creación de material audiovisual, la gestión de entradas online, hacemos de taquilleros, pegamos carteles de los conciertos… Absolutamente todo. ¡Hasta tocar muchas veces si hace falta!

P. Supongo que montar conciertos a este nivel con tan poco equipo humano no es una tarea sencilla.

R. No te creas. Las tareas de preproducción y de producción las tenemos casi mecanizadas ya y tampoco son tan complicadas de hacer. Sin duda lo más difícil de todo el proceso es hacer que todo vaya según lo previsto y sin retrasos el día del concierto.

P. ¿De dónde llegan las bandas con las que trabajan?

R. Muchas las conocemos y son amigas. Llevamos mucho ya en esto y es un mundillo muy pequeño, así que todo el mundo se conoce. Luego hay un montón de bandas que nos hablan por Instagram, Facebook, correo electrónico o en los propios conciertos.

P. ¿Y deben cumplir algún requisito para poder tener un sitio en sus eventos?

R. Realmente no, nunca ponemos trabas en cuanto estilo o formas de tocar. El único requisito es ser de Madrid o alrededores, pero muchas veces hacemos excepciones.

P. ¿Qué opinas de las salas de conciertos que tenemos en Madrid? ¿Le gusta especialmente alguna con la que haya colaborado?

R. En Madrid hay buenas salas. A mí me gustan especialmente Siroco, Fun House, Costello y Galileo Galiei. Ahora mismo estamos programando en Alive! y es una muy buena sala para cualquier banda emergente. Reúne todo lo que se puede pedir: es céntrica, con un horario muy bueno, backline incluido, alquiler económico y un técnico cojonudo. Básicamente lo que necesita cualquier banda en esta ciudad.

Carlos Bravo en el camerino antes de una actuación / Instagram @carlvravo

Carlos Bravo en el camerino antes de una actuación / Instagram @carlvravo

P. ¿Ha tenido alguna mala experiencia con algún grupo o con el personal de alguna sala en la que usted haya realizado eventos de Mad Fuzz?

R. Muchas, hay mucha gente que es un caos en este mundillo. Hay muchos promotores que son unos estafadores y se aprovechan de las bandas de chavales que están empezando y todo lo que tienen es ilusión. De hecho, esa fue una de las razones por la cual montamos Mad Fuzz. Luego las salas pues bueno, algunas tienen programadores que son incompetentes y solapan conciertos, otras te las lían con los horarios o te cobran alquileres que son increíbles para lo que es la sala. En fin, hay de todo. Con grupos pues la verdad que no hemos tenido malas experiencias, algunos músicos a veces van un poco de “superestrellas”, pero bueno eso también es parte del rock and roll.

P. De todos los eventos que lleva usted a cabo con su promotora destacan los realizados en el Food Market Barceló, tanto por el formato acústico de los conciertos como por el íntimo espacio en el que se realizan. ¿De dónde le surgió esta idea?

R. Nos recomendó Adri, cantante de The Iceberg, al dueño del mercado. Al ver el espacio rápidamente pensamos en hacer conciertos acordes al recinto y aprovechar las grandes mesas que había para hacer exposiciones de arte, ya que conocíamos a un montón de artistas que no encontraban sitios para exponer sus obras.

P. ¿Guarda especial recuerdo o cariño de algún concierto o evento en concreto de Mad Fuzz?

R. Sí, varios. Concretamente de la primera edición del Sumerge Fest porque fue el festival con el que empezó todo. También del Le Fest ya que reventamos la sala Galileo Galilei con bandas emergentes y en pleno julio. ¡Una locura total!

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Cartel de la prime edición de Le Fest / Instagram @carlvravo

P. ¿Este éxito del Le Fest hizo que cambiara su perspectiva con la promotora?

R. Sí, nos motivó mucho más con nuestro trabajo. Ahora le ponemos muchas más ganas e ilusión. Nos hizo ver que todavía queda mucha gente en la ciudad que sabe apreciar la música en directo.

P. Y después de toda la experiencia que tiene viendo grupos en directo, ¿qué considera que debe tener una banda para destacar en los conciertos frente a otras?

R. Evidentemente hay que tocar bien, pero no todo es eso. Ser curioso e investigar porque las grandes bandas suenan como suenan es un punto también importante. Aun así, lo fundamental sigue siendo conectar con el público y hacer un buen show. Eso sí, sin ser empalagoso rollo “triunfitos”.

P. ¿Actualmente le resulta rentable económicamente Mad Fuzz?

R. No se saca mucho dinero la verdad. A veces sacas una cantidad decente, pero otras te das la leche. En total tendríamos que multiplicar por siete nuestras ganancias para poder “mal vivir” de esto, que sería lo ideal. Pero bueno, hemos dado con un modelo dónde ganan los grupos, ganan las salas, gana el público y ganamos nosotros. Es gratificante.

P. Si solo pudiera quedarse con tres bandas emergentes nacionales, ¿cuáles serían?

R. Este tipo de preguntas son siempre difíciles, pero ahora mismo me quedaría con Sacred Wolves, Medusa Box y Dinamita Brother. Son un cañonazo en directo y gente bellísima.

P. Por último, ¿qué consejos le daría a alguien que quiere empezar en el mundo de la música? ¿Y a otro que quiere empezar en el mundo de la producción de conciertos?

R. Que dedique su vida cien por cien a la música, aunque siendo consciente de que esta no suele devolver dinero a cambio, pero si muchos momentos maravillosos. Y en tema conciertos hay que tener claro que lo primero son las bandas, todo lo demás es prescindible, pero sin banda no hay concierto así que hay que ser honestos y claros con los grupos, sin dejar de pensar nunca en el público. Es decir, organiza el concierto al que a ti, como público, te gustaría ir y en el que a ti, como músico, te gustaría tocar.

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